
Pues después de mucho tiempo y con alguna catástrofe importante en mi currículo como aficionado al bonsai estoy de nuevo por aquí para ir contando mis experiencias, aunque sean negativas.
He estado muy desanimado después de los últimos resultados. Biku, mi bonito bonsai de Ficus retusa ha estado a punto de dejar el mundo de los vivos. Este año le tocaba, así lo decidí el año pasado, que le practicaría un defoliado total y un trasplante. Y así lo hice, todo parecía ir bien. El árbol comenzó a brotar bien y a buen ritmo, pero las hojas empezaron a caerse sin ponerse amarillas siquiera. Todo un drama. El arbolito ha perdido algunas ramas importantes, bueno aún las conserva pero secas, totalmente marchitas. Aún no he decidido como encarar esto. De momento lo dejaré tal cual, aún tiene que recuperarse. Creo que el error que cometí, fue no cubrir la nueva tierra con musgo. En mi opinión, el sustrato se secaba demasiado deprisa, sin que yo me diera cuenta. Continuaba regándolo al mismo ritmo que antes del trasplante. En cualquier caso parece ser que ya ha empezado a recuperarse. De momento no pongo foto. Quizá más adelante.
|