Parece increible que en tan pocos días el árbol ya se esté recuperando del trauma del defoliado. Seguramente será cuestión de supervivencia. Mi miedo al defoliado va desapareciendo poco a poco. Es una técnica que siempre hay que hacer teniendo en cuanta los siguientes puntos:
- Hay que hacerlo en la época del año adecuada.
- El árbol ha de estar notablemente sano.
- No está de más un buen abonado un mes antes del defoliado.
- Hay que informarse bien antes de hacer nada.
- Asegurarse que la especie en concreto responde bien al defoliado.
- No hay que abusar del defoliado. Concretamente en Ficus retusa se pueden realizar hasta dos defoliados en el mismo año según la guía.
Bueno, el caso es que el arbol tiene unos brotes preciosos y poco a poco se le han ido cayendo los peciolos que como ya no sirven para nada, la planta ha prescindido de ellos.