Quizá, para un
Ficus retusa que vive en interior, es una mala época del año la de estos días. Es posible que la escasa iluminación otoñal le afecte pese a estar junto a una ventana, quizá sea la calefacción o quizá el sustrato sobre el que vive esté agotado y necesite un transplante. Es posible que todos estos factores junto con, quizá otros en los que no he reparado, hayan provocado la
clorosis que parece padecer
Ficus retusa.